Si algo tenemos claro, es que por muchas vueltas que le demos a las propuestas que planteamos en los ambientes o a las actividades que inventamos en clase, nuestros niños y niñas siempre consiguen sorprendernos con sus ideas, razonamientos y proyectos. Intentamos dar lugar y reforzar aquello que surge de ellos/as y que es sin duda mucho más significativo que cualquier otra cosa.
Y como muestra, un botón!!!
Durante el trimestre pasado, en el ambiente de Letras y Números, una de las propuestas trataba de manipular y jugar a diferentes niveles con las Regletas de Cuisenaire. Este material les encanta porque es muy versátil, y además de los contenidos matemáticos para los que se usan, suelen jugar a inventar, construir, formar letras, etc...
Observamos que en varias ocasiones, se agrupaban una serie de alumnos/as (casi siempre los mismos) para jugar en esta propuesta de forma puntual, intentando entre ellos realizar una torre. Día tras día se juntaban para intentar mejorar la torre, cambiaban la forma, el tamaño, la base que utilizaban, el relleno, los números de las regletas, etc..incluyendo opiniones de otros alumnos/as de paso de diversos niveles y dejando que incluso los más pequeños colaboraran con sus ideas.
Mostramos interés en su pequeño proyecto, el cual surgió espontáneamente de ellos, ya que la propuesta no iba enfocada a esa tarea inicialmente, y cada día nos informaban de sus avances y sus hipótesis para conseguir la mejor torre, la más alta y resistente (son muchos los videos, pero subiremos algunos que sirvan de ejemplo)
La sorpresa fue mayor, cuando después de navidad, y tras un mes de clase, surge de nuevo su interés por "la torre", al poner en una propuesta regletas con un tamaño mayor. Entonces apareció la SUPERTORRE!!!!Esta vez grabado por ell@s mism@s, jeje
Nos encantó ver cómo un proyecto propio puede ser tan motivador para ellos/as, cómo colaboran y se organizan, cómo planifican, crea estrategias, reparten tareas, cómo repiten una y otra vez la misma actividad buscando la satisfacción personal de conseguir un objetivo autoimpuesto.
No hace falta resaltar la cantidad de conceptos matemáticos, entre otros muchos, que aprenden sin darse cuenta, y el nivel de complejidad que requiere esa actividad para su edad.
Muchas veces exigimos a nuestros alumnos/as nuestros propios intereses, queriendo que se motiven con algo que consideramos importante y necesario pero ¿qué cantidad de atención dedican a esa tarea que no les gusta realmente? ¿aprenden algo? ¿son contenidos tan imprescindibles para ellos/as en ese momento?
Esperamos que os haya gustado....y no dudamos en que esta investigación seguirá dando momentos tan divertidos e interesantes como estos.
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